Anja Siegert
Rafael Granell
Francisco G. Morillas-Jurado
Resumen
La segregación ocupacional entre hombres y mujeres y entre zonas rurales y urbanas es un factor persistente de desigualdad en el mercado laboral europeo. Las mujeres y los trabajadores rurales suelen estar sobrerrepresentados en ocupaciones peor remuneradas y de menor estatus, lo que refleja las barreras estructurales a la movilidad ocupacional. Este artículo investiga cómo varía la segregación ocupacional en función del género, el espacio y la situación de teletrabajo, y examina el potencial del teletrabajo para reducir estas desigualdades. Utilizando microdatos de la Encuesta de Población Activa Europea de 2023, calculamos índices de segregación para medir la segregación ocupacional y las ganancias monetarias, así como las pérdidas debidas a la segregación. Analizamos además la relación entre la segregación y el teletrabajo. Encontramos que la mayor segregación y las mayores desventajas económicas debidas a la segregación se dan entre los hombres rurales. Las teletrabajadoras están menos agrupadas en roles feminizados en comparación con las mujeres que no teletrabajan, lo que sugiere que el trabajo a distancia puede ampliar las oportunidades ocupacionales. El teletrabajo muestra una reducción de la segregación cuando se trabaja principalmente a distancia, pero no en entornos híbridos. Nuestros hallazgos contribuyen a una mejor comprensión de las disparidades espaciales y de género en el mercado laboral. Además, identificamos el potencial del teletrabajo para promover una integración ocupacional más equitativa entre géneros y espacios.
Referencia